jueves, 6 de abril de 2017

Coincidir..

Y volvimos a vernos.
Tu estabas soltero, yo también.
No podía creer lo que en ese momento estaba sucediendo, por primera vez en tantos años, coincidimos!

Siempre existió mucha química entre nosotros, pero continuamente teníamos el mismo problema, cada vez que nos reencontrábamos uno de los dos tenia compañía.

Pero esta vez estabas ahí, sentado frente a mi, contándome como ha sido tu vida durante todos estos años. Tus recaídas, tus remontadas, eramos puros chistes y risas. Aún después de tanto tiempo, nada había cambiado!

Me sentía tan feliz, hasta que dijiste lo que no quería escuchar..aún la amabas.

Notabas esa química entre nosotros, la misma de siempre, hasta mas fuerte, pero no podías negar lo que sentías.
Fue tu compañera por años, era de esperarse que aun tendrías sentimientos hacia ella.

Automáticamente se me pasaron mil ideas por la cabeza.
Era obvio! Si nunca coincidimos, porque lo haríamos ahora?
Estamos predestinados a estar por caminos separados. Esos caminos que dos por tres se cruzan, pero no se mantienen juntos, siempre se vuelven a separar.

Seguimos charlando, pasándolo bien.
Me proponías cosas e ideas asombrosas. Solo te llevaría un tiempo sacártela de la cabeza.
Pero no era solo eso, ella quería volver, tu estabas en duda.
Me comentaste que desde que las cosas comenzaron a estar mal te acordaste de mi mas de lo habitual, de lo bien que lo pasábamos siempre que estábamos juntos, y que yo era el elemento que te hacia dudar acerca de la reconciliación.
Estabas entre ella y yo.

Y ahí lo supe. No quería eso.

Si tenías que elegir entre ella y yo, te pedí que por favor no me eligieras.
No es lo que esperaba para nosotros.
Me repetiste que era raro coincidir así, que quien sabía cuando volvería a suceder, si es que sucedía, y yo lo se. Pero también se que si tienes que elegirme, no quiero que sea de esta forma.

Si tienes la duda de elegirme, quiero que sea por los miedos de comenzar algo nuevo. Por la incertidumbre. Generalmente todo es perfecto antes de concretarse.
Pero no merezco esto así, no merecemos un comienzo como este.

Por eso continuamos el mismo rumbo de siempre.
Tu por tu camino, yo por el mio.
Nos cruzamos de vez en cuando. Nos volvemos a alejar, a veces mas, a veces menos.
Y seguirá siendo así, hasta que la vida tenga ganas de que nuestros senderos se junten, de que nosotros nos juntemos definitivamente.


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